Hervir verduras

 Las verduras de tallo, hoja, fruto y flor (puerro, acelga, judía verde, brécol, etc.) deben cocerse durante poco tiempo, ello hará que mantengan el sabor, color y textura adecuados. Una vez lavadas o peladas debemos echarlas a la cazuela cuando el agua esté a punto de hervir, no ha de ser abundante y ha de estar ligeramente salada. Se hierve a fuego medio, bajo. Las verduras han de estar cortadas en tamaños similares para que la cocción sea regular en todas las piezas. Si se van a consumir en frio, una vez cocidas y escurridas se sumergen en agua muy fría para parar la cocción y conservar el color.