La tila

La tila es la flor del tilo, en casa tenemos la suerte de tener un tilo y disfrutar de su magnífica sombra, de su aspecto que varía a lo largo del año pues es un árbol de hoja caduca, que en otoño se torna amarillo dorado y en invierno se ve su magnífica estructura armónica que finaliza en una copa cerrada. En primavera aparecen miles de hojas y llegando a San Juan el solsticio de verano se cubren de multitud de flores de color amarillo pálido con un aroma suave pero característico. La tila es un tesoro para la salud, calma los nervios, tranquiliza, te ayuda a conciliar los sueños, actúa contra la tos, ayuda en los procesos catarrales, da calor, hace sudar y un sin fin mas de efectos todos ellos positivos. Sin duda os aconsejo tomarla en infusión, cuando se tienen niños muy movidos, han de tomarla los niños y por supuesto los padres. Como el tema de la tila es muy amplio y rico, para los que os sintáis atraídos y curiosos sobre esta maravilla de la naturaleza os recomiendo los contenidos de esta página segura de que os animará a probarla en infusión o a prepararos unos relajantes baños en algún momento del día.

La recolección de la tila se hace de junio a agosto dependiendo del lugar en donde esté el tilo, se recogen al comienzo de la floración y se cogen a mano las florecillas y sus brácteas que son esas hojas pequeñas a las que se une la flor, se dejan secar sobre una gasa en un lugar sombreado y se guardan una vez secas en una caja de madera, en bolsas de papel o en tarros de cristal en un lugar seco y oscuro.

Para elaborar la infusión de tila,muy sencilla de hacer, hervis agua y la vertéis sobre la tila, si la tomáis como infusión de mañana añadir unas gotas de zumo de limón, si es por la tarde noche, endulzarla con miel, para baños la hacéis mas concentrada y la añadís al agua del baño.